Los sistemas tecnológicos son procedimientos y métodos que facilitan la vida y el trabajo del ser humano. Aquí los estudiamos desde un punto de vista como artefactos, por eso a continuación presentamos todo sobre los sistemas tecnológicos: definición, tipos y ejemplos. 

Qué es un sistema tecnológico

Los sistemas tecnológicos son comprendidos como un conjunto de procedimientos y métodos que sirven para facilitar el trabajo o la vida el hombre, es decir, se dan dentro de un contexto técnico. Los componentes de los sistemas tecnológicos trabajan entre sí para controlar, manejar, transportar y controlar materiales bajo objetivos específicos.

Cada elemento, entonces, de este sistema tiene un papel importante y existe cierto nivel de interrelación entre los diferentes. Si bien hablamos de lo técnico en el sentido de artefactos, también se ha estudiado con enfoques similares dinámicas de organizaciones e incluso al mismo individuo.

Los sistemas tecnológicos tienen una materia prima o input y un output o producto. Asimismo, incluyen objetos, personas, recursos naturales, organizaciones, conocimiento científico y técnico, legislaciones y normas.

Tipos y funcionamiento de sistemas tecnológicos

Los sistemas tecnológicos tienen un claro tinte técnico y son colaboradores de diversas maneras en la vida humana. Se los puede categorizar en ciertos tipos que a continuación disponemos (siempre y cuando pensemos en artefactos, claro está).

Sistema mecánico

Cuando pensamos en lo mecánico surgen dos ideas inmediatamente: piezas y fuerzas o piezas y movimientos. Es que la función del sistema mecánico es transmitir o transformar elementos de las fuentes a otros tipos de energía. Se emplean piezas sólidas que están interconectadas para realizar movimientos con determinadas fuerzas.

Cuentan también con una dirección e intensidad, que pueden ser modificados según se requiera. El torno, la polea o la palanca son buenos ejemplos de sistemas mecánicos.

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Sistema eléctrico

El sistema eléctrico tiene por base o fundamento la energía eléctrica, que la convierte en luz, calor o movimiento. Aquí encontramos elementos como la corriente eléctrica, conductores (por ejemplo, cables), condensadores, etc.

De este sistema se obtiene: movimiento porque la energía eléctrica se puede transformar en cinética, lo que se ve en un simple ventilador; iluminación si la fuente se convierte en energía lumínica como una lámpara o un láser; sonido cuando el producto o output es un timbre o cualquier artefacto de reproducción musical; y finalmente calor porque se obtiene energía térmica, típica en una cocina o en algún artefacto para calefaccionar.

Sistema hidráulico

El sistema hidráulico es aquel basado en la presión de fluidos y la generación de una fuerza resultante. Los líquidos lo permiten por su bajo nivel de compresibilidad, el movimiento de sus moléculas, la viscosidad y densidad. La unidad básica de estos sistemas se puede resumir en generadores de energía, fluidos, elementos de mando y de control, entre otros componentes.

Entonces si bien hablamos de sistema hidráulico, se pueden desarrollar diferentes sistemas de presión, como el de las palas excavadoras. Grandes maquinarias, inclusive, usan de motores hidráulicos (una torre de perforación), con paletas, engranajes y pistones.

Sistema neumático

De manera similar al sistema hidráulico, el sistema neumático utiliza el gas como medio de transmisión de señales y potencia. En controladores automáticos y automatización de máquinas este sistema es muy utilizado. Su campo de aplicación es amplio, con su alta capacidad de reacción.

Podemos mencionar algunos de sus componentes: un compresor que absorbe aire de la atmósfera y reduciendo el volumen aumentado la presión; el depósito que acumula el aire suministrado por el compresor bajo cierta presión enfriándolo; y un filtro que es un acondicionamiento del aire previo para su ingreso al circuito.

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Ejemplos de sistemas tecnológicos

Cuando hablamos aquí de sistemas tecnológicos adoptamos una visión de artefactos (porque una organización empresaria es un sistema de otro tipo, por ejemplo). De ahí que los ejemplos de sistemas tecnológicos remitan a amplificadores que usan la energía eléctrica para aumentar la señal, una simple bicicleta como sistema mecánico de transmisión por cadena, una máquina perforadora que utiliza los volúmenes de líquidos para obtener potencia, un secador eléctrico que transforma la energía eléctrica en la rotación de un ventilador, un auto que transforma su energía eléctrica pero que también trabaja con la compresión de gases, etc.

Es decir, existen una multitud de sistemas tecnológicos, de hecho, pueden darse en un mismo objeto más de uno (como el caso del automóvil), lo que nos hace entrar en una categorización que divide sistemas tecnológicos simples de los compuestos. Muchos de estos los observamos en la vida cotidiana como la lámpara que nos ilumina en la noche a partir de la energía eléctrica. Los amortiguadores, por ejemplo, de cualquier vehículo que transporta, utiliza la compresión de gases para compensar movimientos bruscos y golpes.

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